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Descubre El Alcázar de Jerez

Vinoble se lleva a cabo en un entorno absolutamente único: una fortaleza construida entre los siglos XII y XVIII, cuya belleza y valor histórico están en completa armonía con la nobleza de los vinos que se exhiben en la feria. El profesor y arqueólogo Alejandro Pérez Ordóñez revela la historia que se encuentra detrás de los muchos edificios ubicados dentro de la fortaleza.

 Situado en el ángulo sudeste del recinto amurallado de la ciudad. Un alcázar (al-qasr) es un conjunto de edificios amurallado con la función de servir de sede al poder político y militar, constituyendo por tanto una pequeña ciudad con funcionamiento autónomo de la medina. 

El alcázar jerezano data del siglo XII, cuando bajo control almohade Sharish se convierte en una ciudad de importancia en el conjunto de al-Andalus. Se conservan varias partes islámicas del conjunto palatino y militar, como son las dos puertas, la mezquita, los baños, la torre octogonal y el pabellón del Patio de Doña Blanca, a los pies de la misma. De cronología posterior, ya cristiana, serían la Torre del Homenaje (finales del siglo XV), el palacio de Villavicencio y el molino de aceite (siglo XVIII).

La Puerta de la Ciudad constituía el punto de acceso original a la fortaleza islámica, y el único que conectaba con la medina jerezana. El ingreso se dispone en recodo, a través de un arco de herradura. La Puerta del Campo, que conectaba con el espacio exterior a la ciudad presenta un sistema defensivo de mayor complejidad, siendo más estrecha y en triple recodo.

La mezquita es un espacio muy singular, siendo en origen un pequeño oratorio privado. Es el único espacio religioso conservado del Jerez musulmán, que contó con 18 mezquitas. Presenta su alminar, el patio de abluciones con una pila central y la sala de oración con su mihrab. Esta sala es de planta cuadrada y se cubre con una cúpula octogonal sobre pechinas. La fábrica es de ladrillo. Este espacio fue consagrado como capilla de Santa María del Alcázar.

Alcázar de Jerez. Mezquita. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Mezquita. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Puerta. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Puerta. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Patio de Armas. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Patio de Armas. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Baños. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Baños. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Torre Octogonal. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Torre Octogonal. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Pabellón del Patio de Doña Blanca. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Pabellón del Patio de Doña Blanca. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Torre del Homenaje. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Torre del Homenaje. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Jardines. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Jardines. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Murallas. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Murallas. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Aljibe. Fotografía: Rafael Galán
Alcázar de Jerez. Aljibe. Fotografía: Rafael Galán

Los baños presentan la habitual división en tres espacios heredera de las termas romanas: sala fría, sala templada (la más amplia, con interesantes bóvedas perforadas de lucernarios) y sala caliente, próxima a la caldera y con un sistema de calefacción bajo el suelo (hipocausto).

La Torre Octogonal o Torre Octógona se sitúa en el ángulo sur de la fortificación, siendo también su punto más alto, por lo que sus funciones de vigilancia y defensivas debieron ser importantes. Su planta poligonal la convierte en una construcción icónica y muy representativa de las fortificaciones islámicas jerezanas, y es una de las imágenes más conocidas del Alcázar.

Junto a esta torre se sitúa el pabellón del Patio de Doña Blanca, que constituye el único palacio almohade conservado del primitivo alcázar andalusí. Originalmente fue un pabellón de descanso o recreo, con un pórtico de entrada y una alberca. Tiene planta cuadrada cubierta por una cúpula octogonal idéntica a la de la mezquita, más dos alcobas laterales.

La Torre del Homenaje, aunque ya corresponde a las reformas de época cristiana (mandada construir en 1471 por D. Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz), permite el acceso desde su segunda planta a la cámara de la torre islámica aneja.

Por Alejandro Pérez Ordóñez
Profesor, arqueólogo y editor de contenidos digitales especializado en Patrimonio Histórico en www.arqueoalandalus.wordpress.com